10 curiosas anécdotas del mundo de la música

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10 curiosas anécdotas del mundo de la música

Mensaje por CHARLIE el Jue 7 Jun 2012 - 11:42

Sin canciones apropiadas para prestar

Johannes Brams tuvo que acceder en cierta ocasión a recibir la visita de una cantante a la que él consideraba bastante mediocre.

La intención de la joven intérprete era que el genial músico le cediera una de sus composiciones para poder adjuntarla en su repertorio.

-En estos momentos ninguna de las que tengo escritas es apropiada para usted, por lo que deberá esperar un poco.

Ante la insistencia de si tendría que esperar mucho tiempo, Brahms contestó:

-No se lo puedo decir, pero las únicas canciones que le prestaría son mis canciones póstumas. Así tendré la seguridad de no oírselas cantar.


Aplausos “reales” para Lennon

En 1963, durante un concierto benéfico de The Beatles en el London Palladium y al que acudió la familia Real Británica, John Lennon pidió al público asistente que los acompañaran:

-Los de las localidades más baratas que den palmas, los demás simplemente muevan sus joyas.


Fuente de inspiración

Durante una entrevista al célebre compositor estadounidense Cole Porter, el periodista le preguntó sobre qué era lo que más inspiraba al músico o si tenía algún ritual para convocar a las musas. El músico contestó:

-Mi única fuente de inspiración es una llamada telefónica de un productor.


Genio y figura hasta la sepultura

El compositor Emilio Arrieta poseía un sentido del humor a prueba de casi cualquier circunstancia, incluida la proximidad de su propia muerte.

Precisamente el día anterior a que sucediera ésta lo pasó tumbado en la cama, charlando despreocupadamente con varios colegas.

Llegó otro de sus amigos en ese momento y cortésmente le preguntó cómo se encontraba, a lo que Arrieta respondió divertido:

-Pues bastante mal, amigo mío. Tan mal me encuentro que, si al amanecer me comunican que he fallecido, no me extrañaría lo más mínimo.


Un músico poco virtuoso

Una noche el compositor francés Théodore Dubois había prometido asistir a una audición de un pianista aficionado desprovisto de todo virtuosismo, pero provisto de una considerable fortuna.

Dubois llegó cuando el concierto había empezado y no le permitieron entrar en la sala.

-Pueden dejarme pasar, no haré ruido.

Pero el portero, muy serio, contestó:

-Piense, señor, que si abro la puerta querrán irse los que están dentro.


Compositor de copia y pega

Un joven músico fue a visitar al compositor Charles Camille Saint-Saëns para que éste valorase una de sus composiciones. La obra resultó ser una vulgar copia de “El cisne”, escrita por el mismo Saint-Saëns.

Tras finalizar, el muchacho le preguntó:

-¿Cómo la titularía, maestro?

-La oca – replicó él sin inmutarse.


Repentino ataque de pánico antes de actuar

Ante su debut en un prestigioso teatro, el joven pianista, de tan solo 20 años, Vladimir Horowitz tuvo un repentino ataque de pánico y se negaba a salir a actuar.

Tras comentar su angustioso estado al gerente del local, éste le dijo que si no pensaba tocar debería salir y dar alguna excusa al público presente.

Horowitz salió a escena, se colocó frente al respetable y se dio cuenta que no podía articular palabra, por lo que prefirió tocar el piano antes que tener que hablar.

Según las críticas fue uno de los mejores conciertos que dio en su vida.


Las tres cosas preferidas de Gluck

Christoph Willibald von Gluck, el ilustre compositor de la ópera Orfeo y Eurídice, adoraba el dinero y la buena comida, cosa de la que no se avergonzaba a la hora de contarlo.

En cierta ocasión alguien le preguntó:

—Maestro, ¿qué es lo que preferís en el mundo?

Tres cosas: el dinero, el vino y la gloria.

— ¿Cómo? Para vos, un músico, ¿la gloria viene después del dinero y del vino? No sois sinceros…

Pues es bien sencillo… con el dinero compro vino, el vino despierta mi genio y éste me trae la gloria.


Una demostración de amistad sincera

En cierta ocasión el genial compositor Richard Wagner envió una carta a su buen amigo, el filósofo Friedrich Nietzsche.

En ella y como muestra de amistad le decía:

-Mi querido amigo, está usted en mi corazón, entre mi mujer y mi perro.


La reencarnación de Toscanini

Tras un nefasto ensayo, el prestigioso director de orquesta Arturo Toscanini se dirigió a sus músicos y les dijo amenazante:

-¡¡Después de morir me reencarnaré en el portero de un burdel y no dejaré entrar a ninguno de ustedes!!

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