Curiosidades de la Música Clásica (Segunda parte)

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Curiosidades de la Música Clásica (Segunda parte)

Mensaje por BUSTER el Miér 11 Mar 2015 - 18:14

El gran Thalberg: El compositor suizo Sigismund Thalberg, tenía tal fama como pianista virtuoso que el propio Hector Berlioz en ocasiones aseguraba de él que parecía tocar, no a dos, sino a tres manos.

Duelo de titanes: El fenómeno del virtuosismo también alcanzó al piano. Figuras como Sigismund Thalberg, Franz Liszt o Frédéric Chopin brillaban con luz propia en el París del siglo XIX: la fama de alguno de ellos fue tal que en 1837 hubo un famoso duelo entre los dos grandes genios del piano: Liszt y Thalberg enfrentaron sus talentos en un famoso salón parisino. Nunca quedó claro quién fue el vencedor y el vencido de este singular y entrañable desafío.


Algo hipocondríaco: El genial compositor, Manuel de Falla, tenía una personalidad un tanto especial. Entre sus múltiples manías se encuentra una fuerte aversión a la suciedad, hasta el punto de tener que desinfectar personalmente con alcohol cada una de las teclas del piano en el que tocaba cuando daba un concierto, por el simple hecho de que había pasado por muchas manos. Tenía fobia a los microbios. Incluso llegó a desarrollar una tendinitis de tanto lavarse las manos.

Infortunado desenlace: Jean-Baptiste Lully era el máximo responsable musical en la corte del rey francés Luis XIV. Para rogar a Dios por la pronta recuperación del monarca que estaba enfermo compuso un Te Deum, que él mismo se encargo de dirigir. Lully dirigía, no con batuta como es habitual en nuestros días, sino golpeando contra el suelo un gran bastón, y se golpeo el pie en el curso de la interpretación del Te Deum. La herida gangrenó tras provocarle una septicemia y el compositor murió al cabo de pocas semanas.

Ritmo corporal: El compositor John Cage cuenta que, en cierta ocasión entró en una cámara anenoica para hacer experimentos en un ambiente en el que no se produjera ningún sonido. Cage escuchó con toda atención y afirmo que, a pesar de todo, oía dos sonidos, uno grave y otro agudo. Los científicos le informaron de que el sonido grave era su propia sangre circulando y el agudo su sistema nervioso funcionando. Cage llegó a la conclusión de que el silencio no existe.


Profundo secreto: Piotr Ilich Tchaikovsky luchaba por mantener su homosexualidad en secreto y debido a ello intentó llevar una vida heterosexual para guardar las apariencias. Se casó con una mujer, pero el matrimonio fracasó a tal grado que el músico arregló la situación para no tener que ver nunca más a su ex esposa. Debido a su sexualidad reprimida, existe la hipótesis de que su muerte se halla producido por suicidio.

Un talentoso prejuicioso: Richard Wagner era un dramaturgo con ideas políticas y sociales muy arraigadas; éstas lo llevaron a desarrollar un marcado antijudaísmo. A la fecha, la ejecución de sus obras en Israel es motivo de protestas encabezadas por los sobrevivientes del Holocausto. Uno de sus más fervientes admiradores fue Adolfo Hitler quien lo disfrutaba de un manera épica.


La reencarnación de Toscanini: Tras un nefasto ensayo, el prestigioso director de orquesta Arturo Toscanini se dirigió a sus músicos y les dijo amenazante: -¡¡Después de morir me reencarnaré en el portero de un burdel y no dejaré entrar a ninguno de ustedes!!

Obsesion fatal: Empeñado en emular a Niccolò Paganini, Robert Schumann truncó su carrera como pianista al atar el dedo medio de su mano derecha para asegurar la independencia de los dedos al tocar. Lo único que consiguió fue una parálisis en su mano que cercenó sus sueños para siempre.


El alumno supera al maestro: Wolfgang Amadeus Mozart y Joseph Haydn eran grandes amigos y se profesaban una admiración mutua. Una vez Mozart quiso gastar una broma a Haydn y le presento una partitura diciéndole:

Maestro, ¿a que no puede usted tocar esta pieza?

Haydn fue hacia el piano, dispuso la partitura en el atril y empezó a tocar sin problemas. Pero llego un momento en el que se vio obligado a dejar de tocar y dijo a Mozart:

No puedo continuar. Has escrito una nota que es imposible de tocar puesto que me faltan dedos.

Esa nota debía tocarse en la parte central del teclado y Haydn tenia ambas manos ocupadas en los extremos. Mozart sonrió y dijo a Haydn:

Déjame a mi.

Toco desde el principio y al llegar a la nota problemática agacho la cabeza y la toco con la nariz. Haydn dijo:

Verdaderamente tocáis con toda el alma, pero también con todo el cuerpo.

No cambies lo que bien funciona: Lucciano Pavarotti fue uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían que era incapaz de leer una partitura. “Ya soy demasiado viejo para aprender…”, afirmaba. Y cómo lo hacía?, te preguntaras. Pues tenia establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le servia como recordatorio a la hora de interpretar.


No puedo creer que sea yo: Ludwig van Beethoven escucho en cierta ocasión a un pianista y pregunto quien era el autor de la obra que este interpretaba. La respuesta le sorprendió: “Beethoven”. Y el compositor, que no se reconocía en aquella pieza escrita en su juventud, dijo: “No puedo creer que semejante tontería haya sido escrita por mi. Pero que burro era”. La obra en cuestión era las Variaciones en do menor WoO 80.

Excéntrico mala onda: Johannes Brahms era insufriblemente sarcástico y grosero incluso con sus amigos. En una ocasión, después de haber disgustado a varias personas con una serie de comentarios ofensivos y bochornosos, Brahms se puso en pie y, preparándose para salir de la habitación, se detuvo brevemente en la puerta. "Si hay alguien aquí que no he insultado", dijo él, volviéndose, "le pido perdón!"


Verdi y el rechazo: El aclamado compositor de óperas italiano Giuseppe Verdi fue rechazado al querer entrar en el conservatorio de música de Milán. Es agradable ironia que actualmente aquel recinto tenga como nombre Conservatorio di Musica Statale Giuseppe Verdi.


Pánico escénico: Ante su debut en un prestigioso teatro, el joven pianista, de tan solo 20 años, Vladimir Horowitz tuvo un repentino ataque de pánico y se negaba a salir a actuar. Tras comentar su angustioso estado al gerente del local, éste le dijo que si no pensaba tocar debería salir y dar alguna excusa al público presente. Horowitz salió a escena, se colocó frente al publico y se dio cuenta que no podía articular palabra, por lo que prefirió tocar el piano antes que tener que hablar.
Según las críticas fue uno de los mejores conciertos que dio en su vida.

La humildad de Ravel: El piano en un instrumento que habitualmente se toca con las dos manos. Sin embargo, el compositor francés Maurice Ravel escribió un concierto exclusivamente para la mano izquierda dedicado a un pianista amigo suyo que acababa de perder la mano derecha en la guerra.


Una demostración de amistad sincera: En cierta ocasión el genial compositor Richard Wagner envió una carta a su buen amigo, el filósofo Friedrich Nietzsche. En ella y como muestra de amistad le decía: ...Mi querido amigo, está usted en mi corazón, entre mi mujer y mi perro.

Monumento viviente: Un grupo de admiradores de Gioachino Rossini quisieron honrarle con una estatua y estaban haciendo una colecta para llegar a la notable cantidad necesaria, 20.000 francos. Cuando este se enteró, dijo: "¡Maldita sea Dame los 20.000 francos y voy a estar allí en persona de pie sobre el pedestal!".


A extremos impensables: Ígor Stravinski, uno de los compositores más recientes (del siglo XX), era hipocondríaco hasta niveles exasperantes. Según parece, visitaba siempre a un médico en cada ciudad que pisaba. Y después de que en 1934 su hijo enfermara de apendicitis, se hizo extirpar el suyo propio (y el de sus otros dos hijos) para evitar que les ocurriera lo mismo.


Un triangulo amoroso: Entre Robert Schumann y Johannes Brahms, estos dos míticos del piano del siglo XIX, existía un amor mutuo hacia Clara Wieck, otra pianista más, una de las mejores del siglo XIX en Alemania. Robert y Clara ya estaban casados cuando apareció Johannes, amigo cercano de Schumann, y se enamoró perdidamente de ella. Y ella también se enamoró de él, pero sacaba 14 años a Brahms y siguió casada con Robert toda la vida.

Memoria excepcional: El pianista y compositor Felix Mendelssohn tras perder su transcripción de la obertura Sueño de una noche de verano, fue capaz de volver a escribir cada nota de nuevo porque las recordó todas.
avatar
BUSTER
ADMINISTRADOR
ADMINISTRADOR

Cantidad de envíos : 1085
Reputación : 1147
Fecha de inscripción : 17/10/2009

http://cinemaniaymelomania.forogratuito.net

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.